Cómo aprovechar un viaje corto para mejorar un idioma


Existen estudiantes que afortunadamente tienen la oportunidad de estudiar en el extranjero por un semestre, un año o la duración entera de sus carreras, y para ello hay muchos recursos, como por ejemplo los programas de “study abroad”. Más allá del título, al cual van a la búsqueda, hay muchas oportunidades de las cuales aprender por el simple hecho de estar inmersos en un ambiente donde no pueden defenderse con su lengua materna, lo que te obliga a usar el idioma que has comenzado a aprender, y muchas experiencias que vivir. Otros estudiantes no tienen esa misma oportunidad de dejar sus vidas de lado por un tiempo para dedicarse de lleno a enriquecer un idioma, pero pueden aprovechar viajes cortos o vacaciones al país que habla el idioma que estudiaban.

Hace bastantes años, me encontré con un dialecto del idioma chino de pura casualidad, y me cautivó de inmediato. Primeramente, me pareció muy desafiante que fuese un idioma completamente diferente al castellano (a simple vista, dónde está el ABC?), y luego, que traiga consigo una amplia cultura y estilo de vida. Así comencé estudiando e interiorizándome en el idioma taiwanés, del cual no es tan fácil de encontrar en todos lados, como el inglés por ejemplo, ya que es una lengua casi aborigen, bastante más compleja que mandarín y que no tiene una escritura desarrollada en la sociedad. Entonces, posterior a seguir e implementar los consejos de cómo mejorar tu nuevo idioma, decidí emprender una aventura e ir directamente hacia el corazón de todo idioma: el lugar donde se habla.

Si eres como yo y no puedes pasar mucho tiempo fuera de tu ciudad porque estás atado a tus responsabilidades, estar limitado no debería cerrarte la posibilidad de aprender plenamente. Te ofrezco algunas sugerencias para aprovechar un viaje corto al extranjero y sacar ventaja estudiando de la propia fuente.

Planea tu viaje.

Algo muy útil y recomendable es que organices tu viaje dependiendo de la cantidad de días que vayas a estar en tu destino y el presupuesto que tengas. Seguramente no quieres perder tiempo yendo a lugares que para ti no valen la pena, pero mi consejo es que tampoco te ates estrictamente al plan, y con esto quiero decir que debes darte el tiempo para lo inesperado, lo no planeado (por ejemplo, perderte en la ciudad). Eso fue una de las cosas que más disfruté en mis viajes y sobre todo aprendí a preguntar por direcciones y romper el miedo a hablar.

Anota todas las palabras desconocidas.

Es muy importante que incorpores vocabulario a tu nuevo lenguaje, y más importante aún si lo memorizas y lo practicas de inmediato. Quizás no lleves contigo un cuaderno todo el tiempo, pero de seguro llevas tu celular que puedes usar para guardar estas palabras en notas escritas o de voz. También es recomendable anotar nombres de lugares, ciudades, nombres de personas que te resulten llamativos y palabras del lunfardo que quizás no encontrarás en un diccionario. Eso te ayudará a tener una base de palabras a la cual recurrir más tarde.

Visita un mercado.

De seguro vas a recorrer muchos lugares, pero una experiencia valedera es la de salir a turistear por lugares en los que puedas interactuar con diferentes personas y en diferentes situaciones, que de seguro tienen diferentes costumbres de las personas de donde vives. Ordena comida, pruébate ropa, pregunta sobre las cosas que no existen en tu país o nunca has visto, ya que te ayudará a crear el perfil de persona que muestre interés por sus hábitos. La mayoría de las personas están orgullosas de los platos tradicionales de sus regiones; todos querrán enseñártelos. Eso ya es un gran tema de conversación para hacer amigos.

Toma transporte público.

Algo para destacar de mi experiencia es que no recuerdo los nombres ni el camino de los lugares a los cuales mis amigos me llevaron en auto. Por lo contrario, ir hacia un lugar, es planear el recorrido, es investigar cómo llegar. Eso es algo que se logra con un plan de viajes y que vale mucho más que la comodidad de ser llevado. Este ejercicio enriquecerá tu vocabulario y conversación más allá del “¿cuánto cuesta esto, señor?”. Si eres independiente en tu viaje, tendrás la posibilidad de sacar mucho más provecho de él.

Haz sociales.

Aunque seas el tipo de persona que no sale mucho, pero aún así sientes la necesidad de aprender cosas nuevas, un bar es una buena opción para hacer sociales, ya que las personas que puedes encontrar allí también fueron a relajarse. Recuerda que cada lugar y cada cultura tiene sus temas tabú y seguramente tengas los tuyos, por lo que no debería sorprenderte si la gente te pregunta cosas como por ejemplo cuánto pagaste por el viaje hasta allí o cuánto sueldo recibes cada mes.

Viaja en el país.

Las ciudades capitales no son, ni representan completamente el país—sea cual sea el que elijas para pasar tus vacaciones y enriquecer tu nuevo idioma—por lo que te recomiendo que visites algún pequeño pueblo, o inclusive el campo, donde la gente definitivamente es diferente y tiene costumbres que quizás no encuentres en la ciudad capital. Un país siempre tiene más lugares turísticos que “ése monumento”, y si tu presupuesto te lo permite, no te arrepentirás de viajar por ahí y conocer diferentes acentos.

Conéctate.

Antes de ir, o una vez que vuelvas de tu viaje, es importante que leas noticias y estés informado sobre los acontecimientos del lugar que has elegido, e incluso escuches radio en línea. Que te conectes y te mantengas en contacto con esas personas a que conociste, te enseñará cómo piensan y qué les interesa. Tus nuevos amigos siempre subirán estados o epígrafes a sus redes sociales con palabras coloquiales nuevas para ti, de las cuales podrás aprender e incorporar a tu vocabulario.

Para aprovechar tu viaje al máximo, es necesario que ya hayas empezado a estudiar no solamente el idioma sino la sociedad que lo habla, y si decides embarcarte en un viaje con las ganas de mejorar tus habilidades para con éste, no importará tanto la duración del viaje sino el esfuerzo que hagas para aprender. Recuerda que las oportunidades se crea, no caen del cielo, por lo que cumplir tu meta está claramente más cerca de lo que la ves.


About Mauro Schimf

Desde temprana edad, Mauro estuvo fascinado con los idiomas y al principio aprendió jugando, sin tomarlos en serio, pero luego se dió cuenta de que son una herramienta indispensable para la comunicación y que mantienen el cerebro activo. Profesor de inglés en Argentina, sabe lo que los alumnos buscan y los ayuda a encontrar la manera más fácil y entretenida de aprender. Desarrolló el estilo que no solamente ayuda a entender gramática, sino también a usarla. Hace siete años que estudia chino en su tiempo libre. Disfruta de involucrarse en todo lo que desarrolle un mundo mejor.

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